WASHINGTON.- El presidente Donald Trump ratificó su decisión de cerrar un acuerdo con Irán bajo las reglas previstas en los 14 puntos del Memorando de Entendimiento (MOU).
Pero puso una condición inmediata: exige al régimen iraní una “prueba de vida” antes de otra ronda de negociaciones. Quiere que Irán permita sin demoras la libre navegación de todos los barcos petroleros por el estrecho de Ormuz, paso clave para la economía de Estados Unidos.
JD Vance, vicepresidente; Steve Witkoff, enviado especial para Medio Oriente; y Jared Kushner, yerno de Trump, transmitieron la propuesta a mediadores de Catar, Pakistán, Turquía y Arabia Saudita. Estos dialogaron por teléfono con negociadores de Irán.
ENTIERRO DE JAMENEI FRENA RESPUESTA
Ayer no era el mejor día para una respuesta diplomática: Irán enterraba a Alí Jamenei, líder religioso muerto tras una operación aérea de Israel. El ataúd llegó a su ciudad natal de Mashhad tras una procesión de cinco días que congregó a millones de fieles chiitas.
Sin embargo, en Teherán saben qué exige Trump.
“Inmediatamente después de la firma de este MOU, los Estados Unidos comenzarán la eliminación de su bloqueo naval y de cualquier perturbación o impedimento contra la República Islámica de Irán, y pondrán fin por completo al bloqueo naval dentro de 30 días. Durante este período, el tráfico de buques será proporcional a los números del tráfico previo a la guerra… Los Estados Unidos además se comprometen a retirar sus fuerzas de la proximidad de la República Islámica de Irán dentro de 30 días después del acuerdo final”.
“Al firmar este MOU, la República Islámica de Irán hará arreglos usando sus mejores esfuerzos para el paso seguro de buques comerciales sin cargo durante 60 días solamente desde el Golfo Pérsico hasta el Mar de Omán, y viceversa… La República Islámica de Irán llevará a cabo un diálogo con el Sultanato de Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el Estrecho de Ormuz, en discusión con otros estados ribereños… en línea con el derecho internacional aplicable y los derechos soberanos de los estados costeros”.
Desde una posición extrema, Irán afirma que el punto 5 no habla de libre navegación y concede al régimen la decisión final sobre Ormuz. Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní y presidente del Parlamento, ratificó en redes: “El estrecho de Ormuz solo se abrirá con acuerdos iraníes, no con amenazas estadounidenses”.
PETROLEO, ELECCIONES Y FONDOS CONGELADOS
La discusión semántica exhibe los dilemas políticos. Trump necesita Ormuz abierto para que el petróleo fluya y no aumente la gasolina en EE.UU. a meses de las elecciones de medio término.
Teherán asume esa urgencia electoral y presiona con Ormuz para obtener ventajas financieras y comerciales. Quiere recuperar su capacidad de exportar petróleo y demanda que EE.UU. descongele al menos 6,000 millones de dólares propios que están en Catar.
Trump se niega a descongelar fondos y permitir exportaciones hasta que Ormuz recupere plena libertad de navegación.
Es un jaque perpetuo. La misión de los negociadores de Catar, Pakistán, Turquía y Egipto es encontrar un punto de contacto que permita restablecer las conversaciones entre Washington y Teherán.