POR ROBERTO VERAS
SANTO DOMINGO ESTE, RD.- El municipio Santo Domingo Este está dividido territorialmente en tres circunscripciones, cada una con sus propias características, comunidades, necesidades y liderazgos. Sin embargo, resulta preocupante observar cómo muchos de los dirigentes que hoy tienen aspiraciones de llegar a dirigir el municipio parecen concentrar su trabajo político únicamente en la circunscripción que representan, dejando de lado las demás zonas que también forman parte del territorio municipal. Algunos desarrollan una intensa actividad en su área de influencia, pero son prácticamente desconocidos en otros sectores, y solamente comienzan a aparecer por esos lugares cuando se aproxima un proceso electoral, cuando comienza la llamada “zafra política” o cuando necesitan conquistar votos para una candidatura. Esa práctica, a nuestro juicio, debe cambiar si realmente se quiere construir un liderazgo municipal con posibilidades de alcanzar el poder.
Dirigir un municipio como Santo Domingo Este no es una tarea que pueda asumirse pensando exclusivamente en una circunscripción. Quien aspire a convertirse en alcalde, o a ocupar una posición de liderazgo municipal, debe comprender que su proyecto político tiene que trascender las fronteras de su propio territorio electoral. Santo Domingo Este es mucho más que el sector donde vive o donde tiene concentrada su estructura política; es un municipio amplio, diverso y con comunidades que esperan ser escuchadas. Por eso, los aspirantes deben comenzar desde ahora a recorrer sus barrios, conversar con sus organizaciones comunitarias, visitar juntas de vecinos, compartir con jóvenes, mujeres, comerciantes, profesionales y dirigentes sociales, y conocer de primera mano las necesidades que afectan a cada circunscripción. El liderazgo municipal no se construye apareciendo cada cuatro años, sino mediante una presencia permanente y cercana.
Recuerdo una experiencia que tuve hace años cuando acompañaba como fotógrafo a Juan de los Santos, quien para ese entonces tenía aspiraciones de convertirse en miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana. Tuve la oportunidad de acompañarlo en recorridos y actividades por diferentes lugares del país, y pude comprobar algo que considero fundamental para cualquier persona que aspire a una posición de liderazgo: Juan de los Santos procuraba darse a conocer y establecer relaciones más allá del territorio donde había desarrollado su principal trabajo político. Su nombre era conocido en diferentes lugares y él aprovechaba cada encuentro para acercarse a dirigentes, militantes y ciudadanos. No se limitaba a esperar que los demás fueran a buscarlo; él iba hacia ellos, conversaba, escuchaba y construía relaciones.
En una ocasión, en medio de uno de esos recorridos, y hablando de manera jocosa, le dije: “Tú puedes ser candidato presidencial”. Recuerdo claramente que Juan de los Santos me respondió con una gran sonrisa: “No lo dude”. Aquella respuesta, aunque fue expresada dentro de un ambiente de confianza y hasta cierto punto de broma, reflejaba la seguridad que tenía en su proyecto político y, sobre todo, la visión de futuro que mostraba. Con el paso del tiempo, su trayectoria política demostró que aquel hombre no estaba pensando únicamente en el espacio que ocupaba en ese momento, sino que había entendido que para crecer políticamente era necesario proyectarse, relacionarse y ser conocido mucho más allá de su entorno inmediato.
Por eso considero que los actuales precandidatos y dirigentes que aspiran a dirigir Santo Domingo Este tienen que aprender de esas experiencias y comenzar a trabajar desde ahora en las tres circunscripciones. No basta con colocar fotografías, realizar algunas reuniones o aparecer públicamente cuando faltan pocos meses para las elecciones. El ciudadano debe tener la oportunidad de conocer al dirigente en tiempos normales, cuando no está buscando votos, y comprobar cuál es su compromiso con la comunidad. El verdadero liderazgo se construye caminando los barrios, escuchando las preocupaciones de la gente y ofreciendo propuestas, pero también estando presente cuando no hay elecciones a la vista. Si un aspirante quiere gobernar todo Santo Domingo Este, primero tiene que demostrar que está dispuesto a conocer y servir a todo Santo Domingo Este.
Finalmente, los dirigentes con aspiraciones municipales deben entender que la política moderna exige presencia, contacto permanente y una visión integral del territorio. Las tres circunscripciones deben formar parte de cualquier proyecto que pretenda conquistar la Alcaldía o convertirse en una referencia política del municipio. No se puede pretender llegar al poder apareciendo solamente durante la campaña electoral y desapareciendo después de depositar los votos en las urnas. El liderazgo se gana con tiempo, trabajo, presencia y confianza. Por eso, a quienes hoy se consideran precandidatos les recomendamos que comiencen desde ahora a darse a conocer en cada rincón de Santo Domingo Este, porque cuando llegue la campaña electoral ya será demasiado tarde para intentar construir en pocos meses una relación que debió cultivarse durante años.













