Una jornada escolar donde la historia patria cobra sentido
POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO
Hay nombres que no necesitan estatuas porque viven en las aulas.
Patria Mella Del Monte es uno de ellos.
En el Centro Educativo que lleva su denominación, ubicado en Santo Domingo Este, un grupo de estudiantes se sentó hace unos días no a escuchar una clase más, sino a reencontrarse con su propia raíz.
El encuentro fue organizado por la Fundación Dominicana por la Vida, Inc. -FundoVida-, esa trinchera comunitaria que lleva años haciendo lo que muchos olvidan: estimular la lectura y enseñar historia contando vidas.
Frente a los alumnos del plantel, como quien abre un libro viejo con respeto, hablamos de la insigne educadora Patria.
No como una efeméride, sino como lo que fue: una mujer extraordinaria que entendió antes que todas que educar era un acto de rebeldía.
Patria Mella Del Monte no fue sólo una directora eficiente y recta, gremialista comprometida y regidora eficiente como dicen los documentos oficiales.
Encarna a una auténtica forjadora de conciencia social en un país donde ser mujer y ser maestra inducía sospechas.














