POR JHONNY TRINIDAD
Nos lo dicen cada diciembre. El Banco Central lo anuncia con orgullo: la diáspora mandó más de 10 mil millones de dólares. Récord histórico. El gobierno lo celebra. Los economistas lo aplauden. Somos los héroes. Pero seamos honestos: no nos tratan como héroes. Nos tratan como una alcancía. Una alcancía que está buena para romperla cuando hay necesidad, pero que no tiene derecho a opinar sobre cómo se gasta el dinero.
LA ESTAFA DE LA REPRESENTACIÓN
Y a cambio, ¿qué nos dan? Nos dieron el voto en el exterior. Un logro que celebramos. Nos dieron 7 diputados de ultramar. Pregunto en serio: ¿alguien conoce a 3 de ellos? ¿Alguien ha sido defendido por uno de ellos? ¿Alguien sabe qué ley han aprobado a favor de la diáspora en los últimos 10 años? Nadie. Nos dieron una representación de mentira para callarnos la boca. Fueron nombrados por las cúpulas de los partidos allá, para representarlos a ellos aquí, no para representarnos a nosotros allá. Esa es la estafa más grande que le han hecho a la diáspora.Es humillante.














