POR JHONNY TRINIDAD
NUEVA YORK.- No es una percepción. Volar de Nueva York a Santo Domingo es objetivamente más caro que volar más lejos. Y no es culpa de JetBlue, ni de Delta, ni del petróleo. Es culpa de un Estado que ha convertido al dominicano ausente en su cajero automático favorito.
Hace casi cuatro años, el 18 de septiembre de 2021, en un abarrotado Teatro United Palace, en el Alto Manhattan, el presidente Luis Abinader se paró frente a más de mil dominicanos de la diáspora y prometió lo que todos queríamos oír.
Abinader calificó allí como «contraproducentes» los múltiples impuestos que penalizan la compra de tickets aéreos y el cobro de los 10 dólares de turista a nuestros propios connacionales, y prometió acabar con ellos en tres meses e integrarlo en su reforma fiscal. Cuatro años después, no solo no los quitó, sino que su gobierno propuso subirles 10 dólares más.
40% DE TU BOLETO NO ES VUELO, ES IMPUESTO
La explicación técnica existe y está documentada por el Senado dominicano. En una resolución de 2021 que pide revisar la carga impositiva, se hizo un ejercicio comparativo real, misma aerolínea, mismo mes, saliendo de JFK:
– JFK – Santo Domingo: 40% del precio total eran impuestos
– JFK – La Habana: 17,81%
– JFK – San Juan, Puerto Rico: 4,95%
Es decir, volar 30 minutos más a Puerto Rico te cuesta la mitad en impuestos que volar a tu propio país.
El Índice de Competitividad del Transporte Aéreo de Amadeus y ALTA, que analiza 20 países de América Latina, coloca a República Dominicana en el puesto 16 de 20 en impuestos y tasas. Somos el tercer país que más grava la venta de boletos aéreos en toda la región, con un 18% de ITBIS, empatado con Perú y solo superado por Argentina, que cobra un escandaloso 112%. En Colombia ese impuesto es del 5%.
¿A dónde va ese dinero? No a una sola tasa. Tu boleto lleva el sello de Turismo, DGII, IDAC, CESAC, Fuerza Aérea, Departamento Aeroportuario y el famoso cargo de 10 dólares de tarjeta de turista que Abinader prometió eliminar. Según el CREES, el combustible de aviación representa más del 37% del costo operativo y aquí pagamos uno de los más caros de la región, puesto 16 de 20. Y encima, en noviembre de 2024, la Comisión Aeroportuaria aprobó un aumento del 5,57% en tasas aeroportuarias para financiar la nueva terminal del AILA. De US$22,99 a US$24,27 solo por usar el aeropuerto y llevar una maleta.














