
Un día no es suficiente para halagarte
Tampoco los 360 días calendario
Fue un error ponerte un día
Porque tu inmenso amor no tiene medida
Ahora que estás te sigo amando
Y tu ausencia eterna tampoco opaca mi amor por ti
Si estás presente, o si no lo estás, no es motivo para olvidarte
Sino para llevarte siempre como la antorcha que no se apaga
Porque sigues iluminando mis días
Me enseñaste siempre el buen ejemplo y mi vida era tu vida
Hoy, como ayer, ¿Qué más da? No es posible, no es posible olvidar a papá.
Por Cándida Figuereo. Periodista, residente en Santo Domingo.












