
Los quejosos lamentan las pésimas condiciones en que se encuentra el balneario, por lo que pidieron la intervención de los ministerio de Turismo y de Medio Ambiente.
Explicaron que el Salto de Jimenoa tiene más de tres meses cerrado, debido a que los puentes colgantes, instalados a todo los largo del río, tienen año abandonados.
Señalaron que resulta penoso que cientos de turistas recorran cientos de kilómetros para llegar a Salto y cuando llegan al lugar se encuentran que no lo pueden disfrutar por las pésimas condiciones en que se encuentra el mismo y por la falta de los puentes colgantes.












