
Sostienen que las autoridades, antes de regularizar su uso, lo que deben es multiplicar la orientación pública hacia poblaciones claves, como las ubicadas en parques, playas, escuelas y universidades, entre otros lugares.
Precisan que los efectos al aspirar marihuana incluyen taquicardia, desorientación, falta de coordinación física, a menudo seguidos por depresión o somnolencia y de acuerdo a estudios irrefutables, el ingrediente activo del cannabis, THC, subsiste en el cuerpo durante semanas e incluso más tiempo.
Como consecuencia de eso habrá más personas tratándose en hospitales con algunas de esas enfermedades y traerá como consecuencia la inversión de cientos de millones de dólares.
El estudio ordenado por Cuomo y llevado a cabo por el Departamento de Salud (DOH) concluyó que los impactos positivos de un mercado regulado de marihuana superan los potenciales impactos negativo












