
El ejemplo de solidaridad dado por los integrantes de la Fundación Rancheros Unidos merece del reconocimiento positivo de los dominicanos sensatos y verdaderamente comprometidos con el presente y futuro de su país.
La reciente donación de unas 69 viviendas, totalmente amuebladas, completando unas 151 unidades habitacionales, a igual número de humildes familias en la comunidad Los Ranchos de Babosico, en los alrededores de Sabana Iglesia, es un gesto que ennoblece a quienes realizan la obra y dignifica a aquellos que la reciben.
Se trata de una magnifica iniciativa, fruto de la labor tesonera de algunos propietarios y administradores de supermercados, entre otros empresarios dominicanos residentes en el exterior, quienes comprometidos con su lar nativos, no escatiman esfuerzos ni aportes económicos en procura de mejorar las condiciones materiales y espirituales de vida de quienes, orgullosamente, forman parte de sus ancestros.
Sin duda alguna, es una maravillosa y humanizante expresión de desprendimiento y nobleza, poco común en la realidad del presente, que adquiere mayor relevancia cuando se percibe que sus patrocinadores lucen estar alejados de las apetencias y los recovecos a que nos tienen acostumbrados los insensatos y despiadados politiqueros.

Para la escogencia de las familias beneficiarias funciona un equipo de selección que de manera precisa y acentuada asume su responsabilidad excluyendo a quienes de una manera u otra hayan estados vinculados a violación de menores, violencia de género o cualquier tipo de actuación reñida con la Ley y que, en el futuro, podría afectar la armónica convivencia comunitaria.
Con el propósito de evitar la arrabalización del complejo habitacional, sus ejecutores han establecido una serie de normas y limitaciones escritas cuyo cumplimiento ha de ser asumido “al pie de la letra” por las humildes y laboriosas familias beneficiadas.

La construcción del complejo habitacional con los elementos básicos para el cotidiano vivir es el cuarto proyecto materializado en Los Ranchos de Babosico y su inversión sobrepasa los 15 millones de dólares, incluyendo la pavimentación de algunas calles, la puesta en funcionamiento de un complejo deportivo y el funcionamiento de un centro educativo.
Actualmente, Los Rancheros Unidos sostienen a través de becas a más de treinta estudiantes en la Universidad Tecnológica de Santiago -UTESA-, donde se espera surjan valiosos profesionales para el país, alejados de la pobreza y liberados por el conocimiento.
Además de las enunciadas obras, los miembros de la referida organización comunitaria constantemente realizan operativos de salud que implican la atención a cientos de pacientes y la entrega de medicamentos y alimentos.
Para el próximo año, también se proponen construir un parque infantil en donde los niños y niñas de la comunidad, con sus progenitores, tengan la posibilidad de disfrutar y valorar el esparcimiento comunitario sano.
El ejemplarizante emprendimiento de Los Rancheros Unidos, en su tierra natal, es una muestra irrefutable del amor eterno y los lazos de solidaridad que mantienen los dominicanos con su comunidad de origen y un testimonio evidente de que “cuando queremos podemos..!!”.
Es un portentoso paradigma que pone de manifiesto la extraordinaria grandeza de su solidaridad humana y el altruismo que singulariza el pensamiento y el accionar de los hijos y las hijas de la Patria de Duarte, aun en la lejanía, a favor de las familias con mayores precariedades económicas.
Vaya para los integrantes de la Fundación Los Rancheros Unidos nuestra admiración y humilde reconocimiento, al igual que la invitación a no cambiar de rumbo en sus iniciativas, teniendo, como siempre, su cara al viento y su marcha, hacia la cumbre..!!













