Bernie Sanders se las canta a Donald Trump

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AUTOR: Miguel-Espaillat-Grullon - Analista - Reside en Santo Domingo Este, RD.

Por Miguel Espaillat Grullón

1 – Previo a escribir este artículo, estuve reflexionando sobre las tantas guerras que simultáneamente se están llevando a cabo en todo el planeta. Me preocupa que estas conflagraciones alteren la geoeconomía de manera arbitraria y abusiva, beneficiando siempre a los más ricos. Estas contiendas, por lo visto, nos conducirán a una Tercera Guerra Mundial. Esto ocurrirá a menos que las naciones con menor poder se unan para formar un bloque que constituya un contrapeso capaz de disuadir y contener los ataques de las naciones imperialistas que se creen las dueñas del mundo y sus recursos naturales.  Es tan así, que estos, por apropiarse del petróleo ajeno, saquean y matan sin importar que corran ríos de sangre en las tierras más lejanas, más pobres y vulnerables. 

2 – En mi introspección, auxiliado por la geoeconomía y la geopolítica, al ver las actitudes fascistas y el rumbo por el cual Donald Trump y Benjamín Netanyahu están conduciendo a la humanidad, revolotean en mi cerebro un sinnúmero de sentimientos contrapuestos que nos sumen en la impotencia más amarga y a experimentar una decepción profunda por pertenecer a la especie humana que cada vez más involuciona a inhumana.

3 – Los crímenes atroces de las guerras de Trump y Netanyahu indignan y fatigan a quienes, como yo, han adquirido conciencia de las acciones macabras en que está incurriendo la generación actual de políticos de Occidente, liderados por Trump y Netanyahu. Prueba de ello es el genocidio de los gazatíes, donde miles de niños y niñas están siendo masacrados todos los días, al igual que miles de hombres y mujeres, frente a la mirada displicente e indiferente de la mayoría de las naciones europeas. Esto ocurre, sin que haya una manifestación colectiva en firme de las naciones europeas y de Estados Unidos de América para conjurar esa barbarie. 

4 – Aquellos sentimientos se hacen más corrosivos al alma cuando vemos cómo Donald Trump recibe en su despacho como héroe al carnicero Netanyahu.  Igual sucede cuando Trump se burla del sufrimiento de los gazatíes al querer sacarlos de su tierra para hacer en ella un complejo turístico. 

5 – En medio de mis reflexiones y de ordenar mi mente para sentarme a escribir un artículo condenatorio de tantas barbaries, me llega una declaración del socialista Bernie Sanders, el senador independiente por Vermont.   Para mi sorpresa, Sanders, en esa declaración, de modo claro y preciso, expone todo lo que yo tenía en mente escribir sobre Trump y Netanyahu y sobre el genocidio en Gaza y otros temas.  La declaración que nos ocupa de Sanders, por su importancia, es fundamental difundirla. En consecuencia, de inmediato, así lo hago.

Senador Bernie Sanders:

6 – Compatriotas estadounidenses, hoy me dirijo a ustedes con el corazón cargado de indignación, de vergüenza y también de compromiso, porque lo que estamos presenciando no es simplemente un error de política exterior, no es un nefasto cálculo diplomático, es una complicidad vergonzosa con crímenes contra la humanidad.

7 – Mientras el expresidente Donald Trump y algunos miembros del Congreso han decidido desplegar la alfombra roja para recibir a Benjamín Netanyahu en la Casa Blanca, yo les hablo desde otro lugar. Lo hago desde el deber moral, desde la decencia humana y desde la voz del pueblo estadounidense que no quiere que su nombre sea manchado por la sangre de niños palestinos.

8 – Seamos claros, Benjamín Netanyahu no es un visitante diplomático cualquiera. No es un jefe de Estado que llega con una agenda de paz, justicia o reconstrucción. Es un hombre imputado por la Corte Penal Internacional como criminal de guerra, un hombre al frente de un gobierno extremista que ha supervisado el asesinato sistemático de más de 57,000 palestinos y ha dejado heridos a 135,000 seres humanos más. Y no estamos hablando de combatientes armados, no estamos hablando de personas comunes, sino de niños, de madres, de ancianos. El 60% de esas víctimas son mujeres, menores de edad y adultos mayores.

9 – ¿Y qué ha hecho el gobierno de Israel en los últimos meses? Ha bloqueado durante casi tres meses consecutivos la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, ha condenado a cientos de miles de personas a morir de hambre, utilizando el hambre como un arma de guerra, como un mecanismo de exterminio silencioso.

 10 – Esta es una política deliberada, no es un accidente, no es un error logístico. Es una decisión tomada con frialdad, con cálculo, con crueldad. Y cuando finalmente se permitió el ingreso de algo de ayuda, fue a través de una fundación privada vinculada a contratistas de seguridad.

11 – El resultado, un nuevo infierno.   En cinco semanas, 640 personas fueron asesinadas y casi 5,000 resultaron heridas simplemente por intentar acceder a alimentos. Imaginen eso por un segundo. Morir por intentar alimentar a tu hijo. Ser baleado por intentar conseguir una bolsa de arroz o un poco de pan.

12 – No lo digo yo. Lo dicen más de 200 organizaciones humanitarias que han denunciado que los palestinos en Gaza enfrentan una disyuntiva infernal: o mueren de hambre o arriesgan ser asesinados al buscar comida. ¿Y cuál ha sido la respuesta de los soldados israelíes apostados en los centros de distribución? Disparar contra multitudes de civiles desarmados.

13 – Hay testimonios publicados por el periódico «israelí Jaret», donde los propios soldados reconocen que les ordenan disparar sin provocación, sin amenaza. Uno de ellos lo dijo con todas sus letras. Es un campo de exterminio. Donde yo estaba, entre una y cinco personas morían todos los días.

14 – Mientras tanto, los hospitales de Gaza están al borde del colapso. No tienen suministros, ni energía ni bolsas para cadáveres. Médicos desesperados no pueden hacer más que mirar morir a los heridos. Y por si fuera poco, Netanyahu ha bloqueado incluso la leche para bebés. Las madres desnutridas, que ya no pueden amamantar, ven a sus hijos morir lentamente. ¿Qué tipo de monstruo le niega leche a un bebé?

15 – Ahora quiero hablar de Donald Trump porque no se trata solamente de lo que está pasando en Medio Oriente, se trata también de nuestra responsabilidad. Donald Trump, una vez más, ha demostrado que no tiene ni la más mínima brújula moral.

16 – En lugar de condenar estos crímenes atroces, ha decidido recibir con honores a Netanyahu, abrazarlo, celebrarlo, convertirlo en un invitado de honor. ¿Qué clase de líder hace eso? ¿Qué clase de hombre justifica el genocidio?

17 – No me sorprende. Donald Trump no solo es un demagogo, es un cínico que ha demostrado una y otra vez que está dispuesto a destruir la democracia, manipular al pueblo y vender principios básicos a cambio de poder, dinero y apoyo electoral. Recordemos que este es el mismo Trump que separó a niños inmigrantes de sus padres, que despreció a las víctimas del COVID, que negó el cambio climático y que hoy se arrodilla ante dictadores y criminales de guerra. Y no está solo. Hay miembros del Congreso que, por cobardía o conveniencia, también han decidido mirar hacia otro lado. Algunos reciben cheques de los mismos grupos de presión que financian estas políticas. Otros simplemente repiten lo que ven en Fox News. Pero la verdad, la cruda y brutal verdad, es que nuestro país se está convirtiendo en cómplice de un genocidio y no podemos permitirlo.

18 – Yo sé que muchos dirán que es difícil cambiar esto, que el lobby israelí es poderoso, que los multimillonarios financian campañas a cambio de silencio. Que el sistema político estadounidense está podrido hasta el tuétano, y en muchos sentidos tienen razón. Pero eso no significa que debamos rendirnos. Significa que tenemos que luchar con más fuerza porque el pueblo estadounidense no quiere ser parte de estas atrocidades. Porque millones de personas en este país creen en la justicia, en la compasión y en los derechos humanos universales.

 19 – Mientras Netanyahu y su gobierno criminal sigan en el poder, lo digo con absoluta claridad, debemos detener toda ayuda militar a Israel para detener el genocidio. Debemos frenar esta barbarie, no con palabras vacías, no con discursos hipócritas, sino con acciones concretas. Ni un solo dólar más para bombas que matan niños, ni un centavo para un ejército que dispara contra gente hambrienta, ni apoyo diplomático para un régimen que hace del racismo y el alpargate su política oficial.

 20 – Algunos me acusarán de antisemitismo. Eso también es parte de esta narrativa. Tóxica. Déjenme decirles algo. Criticar los crímenes del gobierno israelí no es antisemitismo, es una obligación moral. El verdadero antisemitismo es instrumentalizar el sufrimiento judío para justificar la opresión de otro pueblo. Es traicionar el legado del pueblo judío que ha luchado históricamente por la justicia social, por la libertad, por la vida digna.

21 – Yo me niego a aceptar esa manipulación. Amigos y amigas, la historia nos observa, el mundo nos mira y nuestros hijos y nietos algún día nos preguntarán qué hicimos cuando vimos estas imágenes. ¿Guardamos silencio? ¿Aplaudimos como Trump? ¿O levantamos la voz?

22 – Yo ya tomé mi decisión. No voy a quedarme callado. No voy a normalizar el genocidio y no voy a permitir que Trump y Netanyahu destruyan todo por lo que tantos han luchado.

23 – Les pido a ustedes que también tomen una decisión, que se organicen, que marchen, que exijan a sus representantes, que voten, que digan con fuerza: «¡Basta ya!».   Porque, en nombre de la dignidad humana, en nombre de los principios democráticos y en nombre del futuro de nuestro país y del mundo, tenemos que parar esta locura.  Muchas gracias y que la justicia prevalezca. (Fin de la declaración de Bernie Sanders).

24 – En el contexto: Trump ha engañado a todos los que votamos por él y ha empeorado la situación mundial. Trump ha maniobrado para beneficiar a los más ricos.  Trump no ha mostrado compasión por el genocidio que Netanyahu está ejecutando en Gaza. Trump no ha parado ese genocidio pudiendo hacerlo. Trump apoya al carnicero Benjamín Netanyahu. Trump maltrata a los inmigrantes indocumentados porque los considera de una raza inferior. Trump nos conduce a una Tercera Guerra Mundial, o en su defecto, al aumentar el presupuesto de defensa al 5%, está condenando a la humanidad a que haya más guerras, más pobreza, más desigualdades sociales y más iniquidades. Trump es cínico, racista, xenófobo y burlón. Trump no tiene las condiciones espirituales, ni morales, ni académicas para gobernar a los Estados Unidos de América y liderar al mundo democrático.  Trump y Benjamín Netanyahu son un desastre.

25 – En este cuadro borrascoso, quien suscribe, al igual que Sanders, ha tomado la decisión en la misma línea de combate que él.   En consecuencia, llegamos a la conclusión de que, a Donald Trump y a Netanyahu, por el bien de la humanidad, hay que sacarlos del poder.   

¿Y usted amigo lector, cual decisión tomará al respecto?

Video; Sander destroza a Trump y a Netanyahu

Sanders delivers a tough message! He tears into Trump and Netanyahu.

https://www.youtube.com/watch?v=u36G3heRKPU