Santo Domingo, RD.— El escritor y periodista Rafael Menoscal Reynoso advirtió que el respaldo a intervenciones extranjeras en países de la región constituye una contradicción histórica y moral para el pueblo dominicano, al recordar que la República Dominicana ha sido víctima directa de ocupaciones e injerencias a lo largo de su historia.
En su más reciente columna, Como cada semana, Menoscal sostuvo que la identidad del pueblo dominicano se ha forjado en la resistencia frente a la imposición externa y que la defensa de la soberanía no responde a afinidades ideológicas ni a liderazgos específicos, sino al derecho irrenunciable de cada nación a decidir su propio destino. En ese sentido, señaló que toda intervención extranjera representa una agresión que trasciende a los gobiernos y afecta la dignidad colectiva de los pueblos.
El articulista se refirió de manera particular a la situación de Venezuela, la cual calificó como un atropello a la soberanía nacional, al entender que los conflictos internos deben ser resueltos exclusivamente por los ciudadanos de ese país, sin presiones ni acciones provenientes del exterior.
Según expuso, legitimar ese tipo de acciones sienta precedentes que debilitan el principio de autodeterminación en la región.
Menoscal Reynoso también advirtió sobre las consecuencias éticas de normalizar la intervención como herramienta política.
A su juicio, celebrar hoy acciones que en el pasado causaron sufrimiento al país equivale a desconocer la memoria histórica y a erosionar la autoridad moral necesaria para rechazar futuras agresiones.
“Respaldar la fuerza sobre el derecho implica asumir una peligrosa indiferencia frente al dolor ajeno”, expuso el autor, al analizar el contexto regional.
El periodista llamó a reflexionar sobre el impacto a largo plazo de estas posturas, al advertir que la indiferencia ante el sufrimiento de otros pueblos puede convertirse, con el tiempo, en una incapacidad colectiva para exigir respeto cuando la soberanía propia se vea amenazada.
La defensa de la dignidad nacional, subrayó, debe ser coherente y permanente, incluso cuando resulte incómoda en el escenario internacional.
Las reflexiones en Como cada semana, se difunden en tres emisiones diarias de Teleradio América, en el programa interactivo El Rumbo de la Tarde y en el periódico Panorama, espacios desde los cuales se ha consolidado como una voz recurrente en el debate público nacional sobre transparencia, institucionalidad y democracia.













