POR DANILO CRUZ PICHARDO
SANTO DOMINGO, RD.- El consenso que buscaba el presidente Abinader para la escogencia de las nuevas autoridades partidarias es antidemocrático. Al recibir rechazo generalizado se aplazó la renovación y la actual dirección partidaria cae en la ilegalidad al superar el período para el que fue electa. Pero se trata solo de un anticipo de lo que ocurría con la selección de los candidatos a puestos de elección popular, que, según ha trascendido, ya tienen nombres y apellidos por lo menos en lo que toca a las senadurías y alcaldías principales del país.
Entre los nombres que suenan para senadores del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo están los de Ito Bisonó y Robertico Salcedo. También Raquel Peña para Santiago, José Ignacio Paliza para Puerto Plata y Nelson Arroyo iría por San Pedro de Macorís, entre otros nombres y sus respectivas demarcaciones.
Es un acontecimiento que hace recordar el “Pacto la Unión” de la autoría de Salvador Jorge Blanco en 1986, mediante el cual se le concedía la candidatura presidencial a Jacobo Majluta, pero la mayoría de los puestos de elección legislativa y municipal respondían al presidente de la República. Es así como por la capital resultaron electos diputados Hatuey Decamps, Rafael Flores Estrella, Fulgencio Espinal, Fiquito Vásquez, entre otros dirigentes del PRD, que fueron apoyados por el doctor Peña Gómez para garantizar la unidad de la organización.














