POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO
La situación es angustiosa y absurda
Y no es para menos.
Aquí, en Jarabacoa y sus alrededores, donde convergen varios ríos y el frío se intensifica en la madrugada, la luz eléctrica se va, se queda. vuelve y se desaparece otra vez.
Lo más difícil de entender es que a pocos pasos del poblado funciona una planta generadora desde la era del Jefe.
Un tanto más acá, otra.
Y no tan distante, percibimos la imponente Presa de Taveras.
Sin embargo, por estos lares, imperan las tinieblas como consecuencia de los desesperantes apagones.














