POR FRAN HERNANDEZ
El burro de carga está agotado
La República Dominicana representa un alivio para un país que ha fallado con sus obligaciones elementales, Haití fracasó como Estado, la falta de las instituciones provocó el quiebre político, social, de esa nación.
Miles de millones de pesos se invierten en la educación para los haitianos, en la salud, miles de millones de pesos se invierten para cubrir el déficit de atención a los enfermos y las parturientas haitianas.
Haití un país que gracias a la ayuda de los dominicanos, no ha desaparecido.
Haití atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia moderna.
La crisis actual no surgió de la noche a la mañana, sino que es el resultado de años de inestabilidad política, pobreza extrema, desastres naturales y debilitamiento institucional.
El punto de inflexión fue el devastador Terremoto de Haití de 2010, que causó una destrucción masiva y dejó al país con graves daños en su infraestructura y sus instituciones.
Meses después, una epidemia de cólera agravó aún más la situación, provocando miles de muertes y profundizando la crisis humanitaria.
El terremoto de Haití puso en evidencia la mala calidad en la infraestructura.
Durante los años siguientes, la debilidad del Estado permitió el crecimiento de grupos armados que poco a poco fueron ganando control sobre barrios y comunidades enteras.














