SANTO DOMINGO, RD.- El exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, calificó la reforma policial que implementa el Gobierno como frívola y vacía. Aseguró que lo único novedoso que tiene es el uniforme, advirtiendo que, en su adquisición, probablemente alguien se ganó una buena comisión.
Domínguez Brito insistió en que dicha reforma no es más que pura retórica con muchas palabras, pero en el fondo no representa un cambio real. Explicó que quienes están trabajando en ella a lo mejor desconocen la cultura interna de la institución, ya que quienes la dirigen «siempre dicen a todo que sí, pero hacen lo contrario».
Agregó que el tema de la Policía Nacional es un problema cultural que no se resuelve con reformar su ley orgánica a la carrera, porque la deficiencia es de carácter estructural y responde a una falta de mística.
Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D’AGENDA, que se difunde por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya, el exsenador recordó el éxito que tuvo la creación del cuerpo de Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario (VTP) y de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET).
En ambos casos, destacó, los agentes eran respetados por la ciudadanía y sentían orgullo de su labor, lo que confirma que sí es posible contar con instituciones íntegras para imponer el orden.
«Para mí, la llamada reforma policial no es más que frívola y cosmética, no encuentro otra palabra; no es más que uniformes nuevos donde probablemente alguien se ganó una buena comisión», insistió el reconocido abogado.
Ascensos por pagas en la Policía y las Fuerzas Armadas
Francisco Domínguez Brito fue enfático al señalar que la situación por la que atraviesa la Policía Nacional debe ser sacada de raíz. Censuró fuertemente la cultura existente tanto en los cuerpos policiales como en las Fuerzas Armadas, donde los miembros deben pagar para lograr un ascenso o dirigir una dotación, en lugar de obtenerlo por mérito.
«No voy a decir que ahora es así, pero ha sido una tradición; los ascensos policiales, e inclusive en el Ministerio de Defensa, son por pagas; son cosas que resultan inadmisibles. Le dicen: ‘Mira, tú me das tanto y yo te asciendo’, y eso ha sido común en la Policía», fustigó el exfiscal del Distrito Nacional.
Reveló que, durante su gestión, enfrentó «guerras permanentes» con los comandantes de puestos en lugares como la cárcel de La Victoria, debido a la práctica de «subir dinero a sus jefes». Afirmó que, de llegar a la Presidencia de la República, rompería este esquema desde cero.
Para lograr una verdadera transformación, el jurista recomendó crear una distinción clara entre la Policía uniformada y la parte investigativa. En este sentido, sugirió reclutar solo a profesionales capacitados para la persecución del crimen y aplicarles pruebas de polígrafo de manera constante como mecanismo de control ético. Asimismo, abogó por la dignificación del agente, garantizándole vivienda, una pensión digna y seguro de vida para proteger a su familia.
De igual forma, insistió en la necesidad de aplicar una estricta evaluación de desempeño. Advirtió que resulta inaceptable que en una zona ocurran decenas de robos a la semana sin que las autoridades prevengan o detengan a los responsables, por lo que los encargados de esas dotaciones deben rendir cuentas si no cumplen con sus obligaciones.
Sobre la consulta de octubre del PLD
En otro orden, el aspirante a la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) abordó la consulta interna programada para el mes de octubre. Mostró su esperanza de que en la próxima reunión del Comité Político se den las garantías de que el proceso cumple con los requisitos legales y la jurisprudencia del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Advirtió que el PLD no puede hacer nada al margen de la institucionalidad y de la legalidad. «Cuando se hacen las cosas mal, los polvos arrastran lodos; cuando se hacen las cosas como no son, todo puede ir peor», sentenció.
Finalmente, Domínguez Brito confió en que las cosas saldrán bien y que el partido elegirá a su candidato correctamente. «Quisiera tener el honor de que fuera yo, porque puedo ofrecer la confianza y credibilidad que espera la ciudadanía», concluyó.