Estado en que actualmente se encuentra la residencia del Dr Peña Gámez en Cambita, San Cristóbal. Foto El Nacional
Hoy, 28 años después de su partida del mundo terrenal, el contraste entre la memoria de su grandeza, su antiguo hogar es, cuando menos, desolador
San Cristóbal, RD.- A las 10:45 de la noche del 10 de mayo de 1998, República Dominicana se estremeció con una infausta noticia: el fallecimiento de José Francisco Peña Gómez, el líder de masas dominicano más trascendental del siglo XX, a la edad de 61 años.
Hoy, 28 años después de su partida del mundo terrenal, el contraste entre la memoria de su grandeza (que traspasó fronteras internacionales) y la realidad física de su antiguo hogar que tanto amaba es, cuando menos, desolador.
Aunque su enfermedad, un agresivo cáncer de páncreas, era un secreto a voces de un terrible desenlace, gran parte del pueblo no estaba listo para ver partir al más ilustre representante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).