Por Roberto Cassá
Juan Pablo Duarte, nació el 26 de enero de 1813, cuando todavía existía el dominio español.
Sus padres, Juan José Duarte comerciante nacido en España y Manuela Diez, nacida en El Seibo.
El mérito principal de Juan Pablo Duarte radica en haber sido el primero en comprender que el pueblo dominicano tenía las potencialidades para constituirse en nación, lo que quiere decir para llevar una vida soberana a través de un estado plenamente independiente.
Al anunciar este objetivo, trazó las orientaciones de las luchas por la libertad y la igualdad que caracterizaron la historia dominicana en el siglo XIX.
La capacidad innovadora de Duarte se explica porque fue un ser superior, dotado de una Constitución moral inquebrantable, que se propuso a sacrificarlo todo en aras de su ideal y no transigir con soluciones mediatizadas. Fue, por ende, un radical en las ideas y la en la acción.
El aislamiento de Duarte de la vida Dominicana tuvo ribetes trágicos, porque no dejó un solo minuto de soñar con la felicidad de su pueblo. Esta entrega incondicional a la causa nacional lo eleva hasta hoy al ejemplo superior de las virtudes cívicas y morales que deben concretarse en un orden político y social que erradique la opresión y la desigualdad.













