SANTO DOMINGO, RD.- A propósito del primer aniversario de la tragedia de la Discoteca Jet Set, el reputado especialista de la salud y extraordinario decimero, doctor Jimmy Barranco Ventura, nos envía una composición digna de la reproducían en nuestro medio. Observemos…
Lágrimas (Autor: Jimmy Barranco Ventura Honrando los fallecidos en la catástrofe del Jet Set el 8 abril, 2025)
I
¿Por qué lloras, pueblo mío,
y tu rostro languidece?
—Hoy lloro al ver que amanece
el horizonte sombrío.
¡Otro abril callado y frío
tiñe de gris mi alborada!
La vida se ha vuelto nada…
no hay verdor en la pradera;
y el trópico en primavera
viste una túnica helada.
II
¿Por qué lloras, pueblo mío,
solo a la orilla del mar?
—Hoy he venido a llorar
junto a las aguas del río.
Ocho de abril, frente a Clío,
vierte el Haina en el Caribe
toda la angustia que vive
junto al cabizbajo Ozama,
que en su agonía derrama
hiel carmín en el aljibe.
III
¿Por qué lloras, pueblo mío,
y hoy no tañes tu tambor?
—Lloro al ver que mi cantor
ha zarpado en su navío.
Su aliento como el rocío
con la niebla se ha esfumado;
pero el timbre plateado
de su voz no olvidaré;
y en su adiós un Volveré
reverbera en mi costado.
IV
¿Por qué lloras, pueblo mío,
compungido ante el altar?
—Hoy lloro y vengo a implorar:
¡Mi Dios, quiebra este vacío!
¡Sé propicio!, en ti confío,
Padre, habita en cada hogar…
que tu paz venga a hilvanar
el dolor de esta orfandad;
Señor mío, ¡ten piedad!
ven conmigo a navegar.
V
¿Por qué lloras, pueblo mío,
en el lar dominicano?
—Lloro por cada hermano
que no conoció el estío.
Me enerva el escalofrío
que mi piel va encarcelando;
la vida se iba apagando
bajo escombros de impotencia;
un hormigón de inclemencia
y todo el mundo clamando.
VI
¿Por qué lloras, pueblo mío,
cual gorrión enlutecido?
—Lloro al ver que ha anochecido
en el Ney y en el Darío.
Mutilado en su albedrío
el océano enmudece;
la flotilla blanca crece
y se pierde en la distancia;
y mientras sueña la infancia
llora el cielo y amanece.
VII
¿Por qué lloras, pueblo mío,
sin un canto de esperanza?
—Lloro al ver en lontananza
la quietud del mar bravío.
Acuarelan mi bohío
un millón de mariposas;
y en mi huerto blancas rosas
mis penas mitigarán,
y con ellas volverán
las golondrinas umbrosas.