No Dejes de Ser Humano

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POR RAQUEL DEMORIZI
 
 

Muchas cosas están cambiando desfavorablemente, y sin percibirlo estamos dejando atrás ser humanos, para convertirnos en inhumanos. Los valores se han invertido, lo incorrecto es bueno y lo correcto es locura. Los aconteceres negativos están endureciendo corazones. Nos acercamos a los demás en busca de lo mío primero.

La hipocresía, envidia, desinterés abren camino al desamor, violencia, injusticia, desconfianza, insatisfacción.

Aumenta la violencia, se incrementan con gran disfrute peleas sangrientas entre animales y aún entre personas.

AUTORA:  Lic. Raquel Demorizi – Psicóloga

En las calles por tonterías nos ofendemos, en los vehículos se discute por un simple roce, muchos choferes se dicen palabras groseras y señales obscenas unos hacia otros por cualquier simpleza en las calles, gritándose y ofendiéndose sin sentido.

De igual modo el trato entre nosotros, desde el hogar hasta donde su pensamiento en este momento le conduzca es  menos cortés, y en las instituciones, menos personalizado y más computarizado.

Los problemas mundiales nos están transformando en personas sin sentimientos, iracundos, rencorosos, conduciéndonos al refugio errado de vicios, aventuras o aislamiento para evadir la realidad.

Deseamos felicidad y en pos de ella caminamos. Son variadas las necesidades, pero ser feliz no depende de lo poco o mucho que tengamos ni de ser aceptados o amados. No la busques en lo que no posees. Valora todo lo que Dios ha puesto en nuestras manos.

¿Que nos pasa? Según nos desarrollamos usamos más lógica y razón y menos el corazón, mientras más grandes creemos ser, no percibimos que estamos empequeñeciendo, siendo más fríos, insensibles, moviéndonos al ritmo de nuestros intereses. Estar yo bien es lo importante, tratándonos como objeto que desechamos una vez cumplido su cometido.

Volvamos a ser humanos, hagamos que nuestro corazón que aún late retome su afectividad, armonía, unidad; tratemos al prójimo como a nosotros mismos.

Mi corazón, tu corazón, es especial, creado por mano divina, no es de piedra, es de carne y se alimenta de lo bueno y amable. No pierdas la esencia moral ni espiritual.

No importa cuán mal estén las cosas, mantente íntegro, leal y justo contigo mismo, no pierdas la sensibilidad ante los demás.

Tenemos gran capacidad de amar, y ese amor es alimento que fortalece para seguir con las cargas. Iniciemos un nuevo trayecto con visión de paz; frente a todo mal y adversidad solo el amor nos mantendrá en pie y nos convertirá de nuevo en un SER HUMANO.