A – Con este artículo hemos llegado a la tercera y última entrega de esta temática. En la primera parte expusimos cuál debe ser la naturaleza moral, espiritual y la capacidad intelectual de un hombre para gobernar a una nación. En la segunda parte resaltamos la visión que en este sentido tiene Bernie Sanders de Donald Trump.
B – En esta tercera parte, además de presentar otras concepciones que de Trump tienen otros ciudadanos estadounidenses, le daremos oportunidad a mis lectores para que también expresen su sentir en cuanto a si Trump es o no el hombre correcto para gobernar a los Estados Unidos. Hecha esta aclaración, de inmediato vayamos al desarrollo de esta entrega.
Críticas del periodista estadounidense Tucker Carlson a su país y a los dirigentes
1 – Los dirigentes de nuestro país demuestran ser «totalmente indignos de los cargos que ocupan». Ellos están hundiendo a EE. UU., tanto a nivel nacional como internacional. Nuestro imperio se está derrumbando. Estamos al borde de una tercera guerra mundial y nuestro país se está empobreciendo». La verdad es que el problema no son las diferencias entre nosotros. Es el consenso en las altas esferas.
2 – Estados Unidos no es una democracia. Uno diría: Bueno, está bien, no es una democracia, pero al menos funciona. Nosotros tenemos lo peor de todos los sistemas: no es una democracia y tampoco funciona». EE. UU. necesita una trayectoria de desarrollo alternativa.
3 – Los líderes estadounidenses y de otros países occidentales creen tener derecho a controlar lo que sucede en Rusia y cómo se gobierna. A Occidente le gustaría desmembrar Rusia y claramente le interesarían los recursos de Rusia».
Críticas de Marco Rubio a Donald Trump
4 – Para dar más elementos de juicio para el debate de las ideas que pretendo con esta serie de artículos, transcribo parte de las críticas que Marco Rubio profirió contra Donald Trump en la campaña electoral de 2016, y previo a ser nombrado Secretario de Estado por el mismo Trump. En varios periódicos y portales digitales, se puede leer lo siguiente:
5 – En la campaña por la nominación presidencial del 2016 por el Partido Republicano, Marco Rubio dijo de Donald Trump lo siguiente: Él es un estafador. No está preparado para el cargo. Él tiene un comportamiento vulgar e impredecible para un aspirante a la presidencia. Trump carece de planes concretos en materia de salud y políticas públicas. La integridad de los negocios de Trump es cuestionable. Casos como el de la extinta “Trump University” son un engaño…, una estafa hacia los votantes de clase trabajadora. Es peligroso otorgar el control de los códigos nucleares de EE. UU. a una persona con un carácter errático y con inconsistencia ideológica. Donald Trump no va a hacer “hacer grande a Estados Unidos”; va a hacer que América sea naranja”.
Otras locuras de Trump
6 – Donald Trump ha anunciado el comienzo de una iniciativa para eliminar todo rastro de “ideología marxista” de las decenas de museos, bibliotecas y fondos educativos que forman la Institución Smithsonian. Con esta iniciativa, Trump comienza una batalla de “guerra cultural” contra las instituciones educativas del país. En esta oportunidad, Trump está hablando de cosas que no conoce. Él nunca ha leído a Marx ni nada que tenga que ver con el marxismo. En la universidad donde él estudió no se imparte marxismo. Esa materia no forma parte del currículo de las universidades de los Estados Unidos. Por esta razón y otras, él, respecto a conocer el marxismo, es un perfecto ignorante.
7 – Ante el abrumador comportamiento errático de Trump y frente a su deterioro mental con la edad, una gran parte de los estadounidenses y diversos psiquiatras y psicólogos han cuestionado públicamente si el mandatario cuenta con la capacidad psicológica requerida para gobernar una potencia como lo es Estados Unidos. En este contexto, las críticas de opositores y exfuncionarios han derivado en llamados cada vez más persistentes para evaluar mecanismos constitucionales como la “Vigesimoquinta Enmienda” que permitan sacarlo del poder, argumentando que las acciones y declaraciones de este presidente reflejan inestabilidad mental.
Algunas reflexiones
A – Visto este trabajo en su conjunto, invito a mis lectores a un debate sano de las ideas, donde para llegar a evaluar si Trump es buen o mal gobernante, se tengan en cuenta sus acciones, declaraciones y los requerimientos filosóficos, intelectuales, espirituales y morales exigidos a una persona para que sea buen gobernante; en este caso, el gobernante de los Estados Unidos y el correcto para ser el líder mundial.
B – En el caso que nos ocupa, para saber si Trump es el hombre correcto para gobernar a los Estados Unidos de Norteamérica y ser el líder mundial, es necesario dilucidar sobre ello tomando como referencia las exposiciones anteriores y la situación actual a que él ha llevado a Estados Unidos y al mundo.
C – Para hacer esta evaluación, sugiero, como obvio, analizar sus acciones y declaraciones. Este hombre se hizo millonario negociando con el bajo mundo, perteneció al clan de Jeffrey Epstein, tiene decenas de historias que cuentan abusos sexuales, tiene una inclinación enfermiza por la fama, poder y dinero, es grosero, tosco, maleducado, conflictivo y narcisista. Trump es un mentiroso compulsivo: dice ser cristiano, cuando en verdad es un anticristo.
D -Si verdaderamente él fuera cristiano, no matara ni robara. Violando los mandamientos cristianos, en Venezuela ha matado y robado el petróleo de ese país. De esa situación hay más de cien asesinados y 13 mil millones de dólares cuyo paradero no se sabe. Este hombre es cruel, inhumano, sádico. El genocidio que está llevando a cabo contra el pueblo cubano y su apoyo al genocidio que Israel tiene en curso contra los palestinos, sin que estos hechos quebranten su ánimo, es una prueba fehaciente de que estamos frente a un psicópata similar a como lo fueron Hitler, Stalin, Mussolini o Franco.
E – Trump es un mentiroso compulsivo. Les mintió a sus votantes. Prometió acabar con las guerras; ya él en el poder ha sido el presidente más guerrerista que ha tenido Estados Unidos. Sus políticas económicas y financieras y su política exterior de imposición asimétrica de aranceles y de irrespeto al derecho internacional tienden a colapsar la economía mundial e incrementar la probabilidad de una tercera guerra mundial atómica.
F – En su gobernanza no le importa la suerte de los pobres: Recorta las ayudas sociales y la partida para la educación primaria y universidades; al contrario, aumenta de manera irracional el gasto militar. No le importan la Constitución de los Estados Unidos ni sus leyes; pone en peligro las relaciones internacionales de su país, porque se burla del derecho internacional. Con malas artes ha ido al Estado a enriquecerse más de lo que obscenamente es.
G – Trump, como ya lo ha dicho Marco Rubio, tiene un pobre nivel cultural e intelectual. No tiene conocimientos académicos de lo que es la política; por ende, desconoce el “contrato social”. Él no gobierna para el pueblo, gobierna para los ricos. Ningún discurso de Trump habla sobre reivindicaciones para la clase trabajadora, ni de mejorar la educación, o el sistema de salud, o el de justicia. Todos sus discursos están hilvanados con palabras conflictivas y amenazantes como guerras, bombardeos, más aranceles, aumento del presupuesto militar, inmigrantes criminales, los voy a exterminar, etc. Las palabras amor, solidaridad, paz, etc., están ausentes de sus discursos de caos y destrucción.
A modo de conclusión
A – Siguiendo la metodología discursiva de Bernie Sanders, todo lo expuesto son malas noticias. Ahora las buenas noticias: Actualmente, el 68% del pueblo estadounidense rechaza a Donald Trump y lo cataloga como el peor presidente que ha tenido Estados Unidos. En razón de ello, es seguro que, en las próximas elecciones congresuales a realizarse en noviembre, Trump perderá la mayoría de este cuerpo legislativo. Entonces, el impeachment para destituir a este hombre malvado es solo cuestión de tiempo.
C – Llegado a este punto, repito la pregunta: ¿este hombre es el correcto para gobernar a los Estados Unidos de Norteamérica y ser el líder mundial?
Finalmente, a mis lectores les dejo la palabra, para ser usada en un “debate sano de las ideas” que nos enriquezca a todos.
Enlaces
¿Es Trump el hombre correcto para gobernar a Estados Unidos? (1 de 2)