26Naciones Unidas.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este martes a EE.UU. ante la ONU de estar llevando a cabo un «acto de guerra y de genocidio» con el bloqueo energético que aplica sobre la isla pero dijo estar aún dispuesto a conversar con Washington.
Según el canciller cubano, los cargos forman parte de «una decisión políticamente motivada, fraudulenta y dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros» para que «apoyen una aventura militar contra Cuba».
«Quieren conseguir un cambio de régimen, como le llaman eufemísticamente ahora el cerco petrolero y energético que Estados Unidos aplica a Cuba y que equivale, por sus efectos, a un bloqueo naval, que es un acto de guerra y de genocidio que somete a la población cubana a condiciones que amenazan su integridad y existencia», aseguró en la sesión.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, recrudeció el bloqueo sobre la isla y lleva meses presionando al Gobierno cubano para que implemente reformas profundas en su sistema económico y en su régimen político. Entre las presiones se encuentra el recrudecimiento del bloqueo del petróleo a la isla, que ha desatado una crisis energética que amenaza con una crisis humanitaria.
«Una agresión militar provocaría un baño de sangre. Morirían miles de cubanos defendiendo la patria y valores y razones sagradas, y perecerían también jóvenes estadounidenses sin causa ni ideal que defender, arrastrados a la violencia por una política imperialista neofascista de dominación, saqueo y conquista», declaró el canciller cubano al respecto.
Así pues, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que se movilice «para impedir una catástrofe humanitaria que pueda imponerse ya por la vía de las armas o por la vía del cerco energético y el endurecimiento extremo del bloqueo, que también matan y provocan sufrimiento».